Si hay algo que justifica todo tipo de barbarie intelectual, es cuando se desarrollan procesos adaptados a las “particularidades” de cada país, pero tan adaptados, que dejan de parecerse a los “procesos exitosos” que los inspiran, y comienzan a parecerse a las “particularidades” del lugar. Es así que el futuro presidente José Mujica, se inspira fuertemente en el proceso que llevo adelante Nueva Zelanda, pero quiere “adaptarlo” a la forma “uruguaya” de hacer las cosas, y obviamente, limar las ideas “políticamente incorrectas” del proceso, que rechinan ideológicamente.
Es así que la izquierda uruguaya no es ciega como para no ver las ventajas de un proceso liberalizador, como el que llevo adelante Nueva Zelanda durante la década de los 80, pero es lo suficientemente miope moral e intelectualmente (por no decir lo suficientemente estúpida), como para no admitir que todas las reformas que llevo adelante este país, son las que se opusieron hasta el día antes de la elección, y obviamente, son todas esas ideas que año tras año han bastardeado y enterrado bajo las peores calificaciones.
De esa forma según Mujica, “no se va a tocar la inamovilidad de los funcionarios públicos y no se va a privatizar”, bien, aquí surge la primera diferencia atroz, tan atroz, que parece que estuviéramos hablando de cosas distintas. En nueva Zelanda no solo se realizó una fuerte privatización de servicios estatales, sino que se logró la reducción de las jornadas laborales en la función pública de 88.000 a 35.000, lo cual significa que se redujo más de la mitad el número de funcionarios públicos.
Así que, la reforma “liberal” Neozelandesa, pasa a ser, “a la uruguaya”, una especie de reforma “espiritual”, donde el milagro progresista va a actuar de tal forma, que el estado va a ser más eficiente por obra y gracia del “espíritu santo”, con el cual ya nos adelanto Mujica, se va a reunir.
Mientras esperamos que se de el milagro progresista, acá va una lista de las reformas llevadas adelante por Nueva Zelanda, que inspiran a nuestro futuro presidente, pero no lo suficiente. Y de paso, como a los niños, a Mujica hay que recordarle que para crecer, como otros han crecido, se debe comer “todo” lo que hay en el plato, y no solamente lo que te gusta.
• Abolición de controles sobre las tasas de interés.
• Término de incentivos a los exportadores.
• Eliminación de los subsidios a la industria.
• Abolición de alrededor de 500 regulaciones consideradas innecesarias y restrictivas de la competencia. Por ejemplo: liberalización del transporte de carga, término de monopolios en la industria del turismo, abolición de regulaciones de calidad.
• Liberalización de los precios y los salarios.
• Eliminación de los controles de cambio.
• Término de controles sobre la banca.
• Remoción de todos los límites impuestos a la propiedad de extranjeros en la economía, con la excepción de los terrenos costeros. Término de las licencias de importación y reducción de las tarifas.
• Corporativización y posterior privatización de un gran número de empresas públicas.
• Liberalización de los mercados laborales en 1987 y 1991 con el objetivo de reducir el poder de los sindicatos.
• Introducción del IVA y reducción de los impuestos a las personas. Simplificación del sistema tributario y creación del impuesto negativo.
• Traspaso de los colegios a consejos administrados por los profesores.
• Cuasi-corporativización de las universidades y término de la gratuidad.
• Creación de un Banco Central independiente

Me tomé el atrevimiento de copiar tu post en el mío. salu2!
Es un honor para mi.